sábado, 10 de octubre de 2009

Mi confrontaciòn con la docencia

La historia de por qué hoy ejerzo como docente se remonta a la época en la que tenía 15 años. Egresé de la Secundaria y hubo que decidir el rumbo que iba a tomar mi vida académica. Yo votaba por irme a la vocacional ya que deseaba estudiar para Físico-Matemático, pero en casa mis papás, con cinco hijos más, no veían fácil sostener siete años de estudio para que llegara el día de graduarme, así es que mi mamá me propuso cursar primero la Normal para recibirme de maestra de primaria en cuatro años y luego irme al Politécnico. Esto de alguna manera no me agradó porque no era lo que yo deseaba, sin embargo, una tía muy cercana era maestra de primaria y siempre había deseado seguir su ejemplo, ya que era muy comprometida con lo que hacía, y accedí.
En septiembre de 1982 inicié mi formación en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y la terminé satisfactoriamente en 1986. Fueron los cuatro años como estudiante más felices de mi vida, entre lo que menos se puede olvidar son las prácticas en las que se inició el fogueo como maestros. Cada práctica tuvo su particularidad, su dificultad y su guión que nunca he de olvidar: primero motivar, luego actividades a desarrollar y por último la evaluación del aprendizaje. Cada práctica era un desvelo porque siempre había que diseñar y reproducir material didáctico individual y para nosotros los maestros practicantes. Creo que, a la distancia, puedo decir que lo que aprendí en esencia fueron tres cosas: el amor a la enseñanza y a quien se le enseña, como base para todo lo que emprendiera; la planeación como guía indispensable en el quehacer cotidiano y la necesidad de siempre actualizarse si queríamos estar al día.


Como ven, mi encuentro con la docencia fue temprano. A los 19 años me gradué como Profesora de Primaria y el 16 de octubre de 1986 inicié esta aventura con pequeños de siete años. No son pocas las cosas que he inventado desde entonces; mi encuentro con los pequeños siempre me ha traído ideas para renovar mi práctica educativa y hacerla un tanto diferente. Algo que creo representaba un factor importante para que el recién egresado llegara a inyectar vida a las escuelas primarias era la edad que teníamos al egresar, sin embargo carecíamos de una formación más completa. Hoy, para ser profesor de primaria debes cursar bachillerato y cuatro años de Educación Normal, lo cual bajo mi perspectiva trae una actitud diferente del que egresa cuando llega al grupo, se ha perdido frescura pero se ha ganado preparación.
Una vez que egresé de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, inicié mi formación universitaria en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, para cursar la Licenciatura en Letras Hispánicas. Esto fue un punto y aparte. Trabajar y estudiar requería una organización para la que no estaba preparada; además la crisis del paso de la vida estudiantil a la vida laboral-estudiantil me fue difícil. No obstante, lo logré, no en el tiempo programado pero obtuve el título de Licenciada en Letras Hispánicas.
En 1992 la Editorial Santillana solicita personal para elaborar libros de apoyo para primaria y yo pido licencia en la SEP y me voy a Santillana. Ya en la editorial, inicio el trabajo pero surge inesperadamente la Reforma Educativa y el texto que había iniciado no vio la luz. Me rehusé a regresar a la primaria, deseaba conocer otras instituciones y pasé por el Colegio Británico (en nivel Primaria) y el Instituto Simón Bolívar (en nivel Bachillerato). Mientras tanto, una amiga me recomienda que vaya a Colegio de Bachilleres a solicitar horas-clase para ejercer como docente en el área de Letras y así lo hago. En 1993 entré a Colegio de Bachilleres y empezó una aventura que para nada había soñado vivir, y que sigo viviendo: impartir clase a los chicos Bachilleres.
El Colegio de Bachilleres justo iniciaba en ese año la implementación de nuevos planes de estudio y yo llegué en el momento preciso de la capacitación en este nuevo plan. Mi trabajo en el bachillerato fue deficiente de inicio, si bien sabía cómo enseñar, conocía los contenidos y tenía todas las buenas intenciones, el público me imponía, los estudiantes de este nivel diferían mucho de los pequeños que atendía y, obviamente, esto mermaba mi desempeño. Mi solución fue capacitarme. Me “chuté” (como decimos coloquialmente) todos los cursos de apoyo a las asignaturas que impartía (Taller de Lectura y Redacción y Literatura) y todos los psicopedagógicos, la consecuencia, lógica por demás, y que para mí representó la panacea, fue que encontré mi estilo propio y mi pasión por la docencia se afirmó.
Tengo 19 años de ser profesora del Colegio de Bachilleres; mi búsqueda siempre va en torno hacer realidad aquello de que el aprendizaje sea significativo, que entre mi deber ser y el ser haya congruencia, que en mi práctica educativa haya trascendencia.
Los motivos de satisfacción que tengo como profesora es que busco día a día superar mis deficiencias; que cada vez pretendo y emprendo un contacto más cercano con mis alumnos; que nunca me quedo cruzada de brazos pensando si a la autoridad se le va a ocurrir priorizar la enseñanza antes que preocuparse por las estadísticas, y por ello busco nuevas herramientas, nuevas técnicas. A esto se aúna la puntualidad que siempre procuro en mi llegada al plantel y en las clases que imparto, además de intentar por todos los medios ser objetiva y justa.
Por último, y lo más importante, reconozco que un gran motivo de insatisfacción como docente en el nivel medio superior es la impotencia  que siento para retener alumnos que ya en la tercera semana de clases están pensando ausentarse. Sin embargo, sigo buscando alternativas y planeando clases que   motiven a los alumnos a permanecer.
Lo que reflexiono de lo anterior es que hay carencias en mi práctica, que debo atender; hay situaciones que deben modificarse en tanto los contextos sean diferentes y no los percibo, pero sigo intentándolo.









3 comentarios:

  1. HOLA QUERIDA MAESTRA VICKY
    Muy hermosa su trayectoria como maestra y docente, y el amor que le pone a sus clases, la felicito, veo que desde muy pequeña inicio esta bella labor, el problema de la deserción por lo que veo es general aquí en mi plantel pasa lo mismo, al inicio de semestre captamos grupos de 30 a 35 alumnos en cada grupo, al considerar se este plantel de los planteles A pqueños, y en el primer parcial se dan de baja muchos, los que pasan a tercer semestre ya pasaron la prueba y egresan unos pocos se dan de baja porque se casan.
    Felicitaciones por su blogs esta muy interesante.

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  2. Buenas noches profesora María Virginia
    Felicidades por su blog y sobre todo por lo que escribe en su texto.
    Profesora trabajemos todo esto que estamos aprendiendo con los alumnos indicándoles todas las posibilidades de uso que tienen los blogs como intercambiar, trabajar en equipo, diseñar etc.
    Reciba un cordial saludo

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  3. Buenos días Maestra María Virginia

    felicidades por tu Blog, ya que contiene imagenes,tiene mucho sentido y congruencia sobre todo lo que estamos aprendiendo junto con nuestros estudiantes y el porcentaje del uso del Internet en subir información y crear páginas web para compartirla y ser un Hacker de la web.
    saludos maestra Vicky.

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